De acuerdo, no me he podido resistir... porque en la línea oficial, esto es como el final de Perdidos (JOJOAJOAJOA). Lectura exclusiva para frikis de 7ºMar.
Creativo One (CO): Bueno... revisemos, tenemos cuarenta y dos pjs entre principales y secundarios en cada nación, unas doscientas setenta y cuatro subtramas, además de la subtrama principal sobre el fin del mundo, con extraterrestres, magia que destruye la realidad y...
Creativo Two (CT): Eh, eh, un momento... ¿Cómo que destruír la realidad? Osea, ¿nos pasamos años montando este mundo para que ahora venga cualquier gilipollas y nos líe el Apocalipsis? ¿Estarás de broma, no?
CO: Pero... pero... el advenimiento del Cuarto Profeta... y la magia Sorte que ocasiona el deterioro de la realidad utilizada por una nación entera... y Porte que crea agujeros en la realidad también... y el Fuego Interior que los cauteriza y que no se ha extinguido del todo...
CT: Vamos a ver, chico. Entendámonos. ¿Crees que alguno de nuestros jugadores, que son los que compran los libritos, después de haber estado acumulando PXs para que sus pjs MOLEN MUCHO, romances para tener buen rolsex, y muuucha aventura, quieren que se les mande cerca tan fácilmente? ¿Uhmmmmm? ¿Qué crees que nos dirá nuestro experto en márqueting?
CO: Pues...
CT: Eso me pareció. Si es que estos novatos no tienen ni idea... Planteemos las cosas de una forma racional: ¿El Cuarto Profeta? Paparruchas. ¿Sorte? Cataclismo en las islas Vodacce, todo a tomar viento, y andando. Y Porte... bueeeno, la Revolución. ¿No había prevista una por ahí...? Pues que les corten a todos la cabeza.
CO: Pero... pero... ¿Y las subtramas de Vilanova, Valentina y...?
CT: Estás asumiendo que a alguien le importan los secundarios, chico. ¡A nadie le importan los secundarios!
CO: Pero... pero... ¡son principales!
CT: NO son los jugadores. Ergo, NO son los protagonistas. ¿Ergo...?
CO: Vale, vale... Entonces, magia fuera y el Apocalipsis fuera, ¿no?
CT: Eso mismo. Además, WW ya lo ha hecho y mira el mojón que se comieron... nosotros queremos que lloren por nuestras reediciones, ¡no que las quemen! Así pues, toda la magia Sorte y Porte se colapsa en sucesivos cataclismos minimalistas y localizados, climáticos o sociales. Historia cerrada.
CO: Bueno, pero... ¿y el campesino que iniciaba la Revolución...?
CT: Ya la ha iniciado, ¿no? ¿A quién le importa el resto? Venga, venga, que te cierro los cabos sueltos cantando.
CO: ¿Y en Castilla...? ¿La trama de Sandoval, la Inquisición y los Vagos...? ¡Esa no se soluciona con la desaparición de la magia!
CT: Puesss... oh, muy fácil. Un atentado de los Irasclair...
CO: Son Rilasciare.
CT: Lo que yo te diga... pues atentado y los tres mueren.
CO: ¿¡Los tres!?
CT: Sipes. Nadie quiere saber lo que le pasa a un adolescente atontado, a un cuarentón que se disfraza de Batman, y a un fanático religioso. Hala. Listos.
CO: Pero... ¿Y Montague? ¿No va a volver y resolver el tema de la Revolución, y...?
CT: Pufff... demasiadas complicaciones. Que se lo quede la alemana loca esa y lo utilice de mascota sexual.
CO: ¡Pero si se ha casado con el bajito!
CT: ¿Y? ¿No me dirás que eres tradicionalista y machista, y que crees que las mujeres no tienen derecho a liberación sexual, verdad? ¿Qué pasa, que los pjs masculinos tienen derecho a amantes y los femeninos no? ¿Eh, eh, EH?
CO: ... Yo...
CT: Tú no tienes NI IDEA. Bueno, listos.
CO: Pero... ahem... ¿Y Ussura? ¿Y los planes del Gaius? ¿Y Matriushka? ¿Y las Hijas de Sofía?
CT: Amos a ver, ¿a quién le importa un puñado de rusos cambiaformas? ¿A ti te importan? A MÍ no me importan. Y a los jugadores, menos aún. ¡Sólo quieren llevar piratas y espadachines y pasarlo bien, caray! Encima querrás que les guste el tema político...
CO: P-p-pero... ¿Y Avalon? ¿Y la Media Luna...?
CT: ¿Tú te crees que después del 11-S a alguien le interesa saber lo que le pasa a los moros? ¡JA! Y Avalon... ¡hablan americano, en el fondo! ¡No vamos a fastidiar el único gobierno que hablan AMERICANO como Dios y la Patria mandan!
CO: ...
Creativo Three: ¿Alguien quiere un café?
¿Habéis oído esa bonita frase de "el sentido común es el menos común de los sentidos"?
viernes, octubre 01, 2010
jueves, septiembre 23, 2010
Imagen de familia

Ya sabéis que me gusta mucho mi kitsune. Es bonita de dibujar y esas cosas, y aparte... lo reconozco, los zorritos siempre me han enamorado. Me gustan esas patitas negras y el pelaje vistoso.
Ahora ya tiene familia. Si es que adoptas a un niño, lo crías, crece y mira en qué jaleos te acaba metiendo. Eso de ser inmortal tiene algunas... ¿desventajas? :P
El dibujo no tiene unos acabados perfectos, pero francamente me daba palo retocarlo en exceso y que perdiese ese aire ingenuo de recortable. Me gusta el arte naïve. Y los papeles de regalo. Sipes, me gustan mucho los papeles de regalo con estampados bonitos. ¿Se nota?
martes, septiembre 21, 2010
Antojos a medianoche
Que no cunda la alarma: no estoy embarazada. Pese al título equívoco.
Aclarado esto, cuento una pequeña anécdota: iba yo con mi antojo de Nesquik (es la única de esas bebidas chocolatadas que mi marido puede tomar por tema intolerancia al gluten...), pensando felizmente en dos bricks de leche de soja (por mi intolerancia a la lactosa... en casa somos muy intolerantes, sipes), cuando al abrir la puerta de la nevera me he encontrado la siguiente visión:

Al parecer, a mi marido también le apetecía un Nesquik fresquito, ¿ve usted...?
Aclarado esto, cuento una pequeña anécdota: iba yo con mi antojo de Nesquik (es la única de esas bebidas chocolatadas que mi marido puede tomar por tema intolerancia al gluten...), pensando felizmente en dos bricks de leche de soja (por mi intolerancia a la lactosa... en casa somos muy intolerantes, sipes), cuando al abrir la puerta de la nevera me he encontrado la siguiente visión:

Al parecer, a mi marido también le apetecía un Nesquik fresquito, ¿ve usted...?
sábado, septiembre 04, 2010
EL REY TIGRE

... Y se reunieron todos, grandes y pequeños, viejos y jóvenes, fuertes y débiles. Los terribles Rakshasa y los nobles Khan. Los corruptos y los ascetas, los demonios y los sabios. Y se inclinaron ante su Rey.
-Mi señor, habladnos -dijo un Rakshasa.
Y el Rey los contempló y no dijo nada.
-Mi señor, oh noble entre los nobles -dijo un Khan-, debéis hablar y nosotros obedeceremos.
Y largo rato esperaron mientras su Rey les miraba, unos y otros, malos y buenos, benditos y malditos.
-Mi señor... esperamos vuestras palabras -insistieron los líderes de cada bando.
Y el Rey se quitó su máscara descubriendo un rostro horrible; y se despojó de sus joyas y sedas quedando desnudo; y en la peña fría sobre la que apoyaba sus augustos pies se sentó, cerró los ojos y meditó sobre la grandeza del Universo y la diversidad de sus aspectos.
Y todos quedaron asombrados.
Moraleja: busca tu propia verdad interior y no me toques los cojones...
domingo, agosto 15, 2010
Paraíso escondido
Acabo de volver de mini-vacaciones, pagadas con bono de mi ex-empresa, por allá por Lleida, ese mundo diferente. No pensaba que los deportes de aventura fueran para mí, pero he vuelto enamorada del barranquismo, del rafting, del excursionismo (y si creéis que eso no es extremo, esperad a encontraros con dos víboras en la misma excursión como me pasó a mí...), y de los paisajes en general. ¡Hasta el agua estaba más buena, caray! Tenía sabor metálico y te podías pasar el día amorrado a una fuente con sensación de vacuna felicidad. Eso si te dejaban el amable personal del hotel, que nos hizo un planning apretado para los tres primeros días que nos provocó K.O. técnico al cuarto.
Me explico: el primer día llegamos hacia las doce a Llavorsí, de donde nos recogió una chica muy simpática y nos llevó a nuestro hotel en Tavascán. Tan pronto nos inscribimos, nos dieron llave y nos planificaron una visita (super-recomendable) a las instalaciones de la central hidroeléctrica, una auténtica catedral bajo tierra. Gracias, tío Paco, por dejar semejante monstruosidad para nuestro regocijo. Aquello parecía Moria.
Voy camino Moria, ¿tú hacia dónde vas...?
Escalera al infinito. Y más allá. ¡Toda la montaña está perforada cual queso!
Una vez fuera de la visita (en serio que es para verlo... sólo vimos la parte más "visitable", léase turística, y ya te dejaba con la boca abierta), nos dedicamos a explorar un poco el pueblo. Dos ríos, varios puentes, y avistamientos de hombres oso. Qué belleza.
Un río.
Debajo de un puente pasa una serpiente...
¡Avistamiento del hombre-oso!
Segundo día: nada, relax. Total, una excursioncilla de cuatro horas por el parque natural de los Pirineos, camino arriba, camino abajo. Casi nah.
Caminante, no hay camino, solo agotamiento al acabar...
-¡Abetitos, ¿cuál es vuestro oficio?!
-¡Abetear! ¡Abetear! ¡Abetear!
Aquello estaba llenito de mariposas, oiga...
Nos metimos por senderos que una cabra se negaría a transitar, por el gusto, por que yo lo valgo, y por mis santos webs. Sospecho que no se trataba de otra cosa que la cabezonería congénita, porque por otro motivo no me habría metido en semejante berenjenal, y menos con mi vértigo. Pero allá que iba, chirucas en pie y manos en el aire...
Alegres masocas con cascada al fondo. ¡No miren hacia abajo!
Tras semejante machaque, gratificante pero cansado, nos tomamos la tarde con calma. Al día siguiente, no obstante, allá que fuimos otra vez: por la mañana, rafting río abajo.
¡¡Ooooooooooooee!!
Por supuesto, con esto nuestro natural masoquismo no quedaba saciado, así que nos dio por juntar con la tarde vigorosa: BARRANQUISMO. Y yo con estos pelos.
Hicimos el curso de un río, rappeleando (no, no leíamos fortunas, para los que buscan el chiste fácil...), andando, y llenándonos de agua hasta el caracú. Aquello fue una actividad altamente avergonzante, de lo que desdichadamente apenas guardo fotos. Hubiese sido bonito inmortalizar el instante en que mi marido se atascó y no podía pasar por uno de los toboganes de agua hasta que ésta se acumuló detrás y lo sacó ("pop") como el tapón de una botella de champagne. No obstante, para que no sufráis por falta de información gráfica, héteme aquí con traje de neopreno:
The internet is for porn.
Del cuarto día sí que no guardo memoria. Nos levantamos, desayunamos abundantemente, volvimos a la cama y no hicimos nada. Por lo visto, llovió, pero en nuestro estado apenas nos enteramos de ello salvo cuando salimos a cenar y vimos el suelo mojado. La media pensión es algo maravilloso.
El quinto día SÍ salimos, como los heroes que somos. Hicimos una miniexcursión, visitamos la iglesia del lugar (que tenía la llave más grande del mundo... ¿alguien recuerda ese cómic de los Profesionales?), vimos un poco la montaña... vamos, de tranquis. Para nada los excesos atléticos de los primeros días.
¿Quién es el dueño del castillo...?
Si yo fuese Drácula, viviría en Lleida...
Que hermosura de murciélagos tenían, oiga... fue un gusto de viaje, vimos de todo menos zorros (aunque sí una huella de ellos en el suelo), nos patemos lo impateable y acabamos con un derrengamiento... que no nos impidió ir a por queso en la feria de la oveja de Llavorsí.
En fin, que lo hemos pasado en grande. Ya sabéis, si queréis dedicaros a hacer el cabra, aka turismo rural y deporte de aventura, echadle un vistazo al ignoto Tavascán. Algo duro de acceder a él, pero vale la pena. Os admirará lo que podéis llegar a aguantar...
Me explico: el primer día llegamos hacia las doce a Llavorsí, de donde nos recogió una chica muy simpática y nos llevó a nuestro hotel en Tavascán. Tan pronto nos inscribimos, nos dieron llave y nos planificaron una visita (super-recomendable) a las instalaciones de la central hidroeléctrica, una auténtica catedral bajo tierra. Gracias, tío Paco, por dejar semejante monstruosidad para nuestro regocijo. Aquello parecía Moria.
Una vez fuera de la visita (en serio que es para verlo... sólo vimos la parte más "visitable", léase turística, y ya te dejaba con la boca abierta), nos dedicamos a explorar un poco el pueblo. Dos ríos, varios puentes, y avistamientos de hombres oso. Qué belleza.
Segundo día: nada, relax. Total, una excursioncilla de cuatro horas por el parque natural de los Pirineos, camino arriba, camino abajo. Casi nah.
-¡Abetear! ¡Abetear! ¡Abetear!
Nos metimos por senderos que una cabra se negaría a transitar, por el gusto, por que yo lo valgo, y por mis santos webs. Sospecho que no se trataba de otra cosa que la cabezonería congénita, porque por otro motivo no me habría metido en semejante berenjenal, y menos con mi vértigo. Pero allá que iba, chirucas en pie y manos en el aire...
Tras semejante machaque, gratificante pero cansado, nos tomamos la tarde con calma. Al día siguiente, no obstante, allá que fuimos otra vez: por la mañana, rafting río abajo.
Por supuesto, con esto nuestro natural masoquismo no quedaba saciado, así que nos dio por juntar con la tarde vigorosa: BARRANQUISMO. Y yo con estos pelos.
Hicimos el curso de un río, rappeleando (no, no leíamos fortunas, para los que buscan el chiste fácil...), andando, y llenándonos de agua hasta el caracú. Aquello fue una actividad altamente avergonzante, de lo que desdichadamente apenas guardo fotos. Hubiese sido bonito inmortalizar el instante en que mi marido se atascó y no podía pasar por uno de los toboganes de agua hasta que ésta se acumuló detrás y lo sacó ("pop") como el tapón de una botella de champagne. No obstante, para que no sufráis por falta de información gráfica, héteme aquí con traje de neopreno:
Del cuarto día sí que no guardo memoria. Nos levantamos, desayunamos abundantemente, volvimos a la cama y no hicimos nada. Por lo visto, llovió, pero en nuestro estado apenas nos enteramos de ello salvo cuando salimos a cenar y vimos el suelo mojado. La media pensión es algo maravilloso.
El quinto día SÍ salimos, como los heroes que somos. Hicimos una miniexcursión, visitamos la iglesia del lugar (que tenía la llave más grande del mundo... ¿alguien recuerda ese cómic de los Profesionales?), vimos un poco la montaña... vamos, de tranquis. Para nada los excesos atléticos de los primeros días.
Que hermosura de murciélagos tenían, oiga... fue un gusto de viaje, vimos de todo menos zorros (aunque sí una huella de ellos en el suelo), nos patemos lo impateable y acabamos con un derrengamiento... que no nos impidió ir a por queso en la feria de la oveja de Llavorsí.
En fin, que lo hemos pasado en grande. Ya sabéis, si queréis dedicaros a hacer el cabra, aka turismo rural y deporte de aventura, echadle un vistazo al ignoto Tavascán. Algo duro de acceder a él, pero vale la pena. Os admirará lo que podéis llegar a aguantar...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)