Explico: definitivamente, tras ejercer de marsupial en Australia, NO he nacido para ser madre. Luego saco ideas extrañas, desde releerme Narnia (no tan mala idea) hasta que las pre-adolescentes americanas son francamente... Francamente. No puedo decir más, tres videos sobre Barbie y las petardas de sus amigas ("¡aaay, que guay!" "¡Esto es súper!" "Voy deportiva y glamourosa" y otras grandes frases) acaban con mi resistencia mental. Así que para desintoxicarme os pongo el resultado de un ratito tirado en la página de Elouai, que sí, es igual de cursilón, pero al menos NO HABLAN. Os aseguro que después de un rato escuchando sobre lo superfashion que es todo se agradece. Y mucho.

Hala, espero que sufráis. Al menos tanto como yo.