miércoles, abril 15, 2009

Hikaru again

Hikaru baila en honor a Amaterasu


Hacía mucho que no colgaba nada por aquí (de nuevo). Lo reconozco, estoy desganada (y agotada en general, entre trabajo y clases me da la impresión de que no tengo tiempo de verme a mí misma en el espejo). Pero hice un nuevo dibujo de Hikaru, y creo que era el momento de lucirlo ante el mundo (es que lo acabo de escanear, ¿saben ustedes?). Es mi intento de un metis kitsune que no resulte ridículo... como casi todos los que he visto en MdT U_u ¿Por qué te dicen que son tan hermosos, si luego los pintan graciosos? SIGH.

Por cierto,no sé por qué me vino a la cabeza cierta danza que vi hace poco en el festival Mercè-Asia... Aunque espero que Hikaru acabe mejor que aquella otra zorrita T_T

miércoles, marzo 18, 2009

Petición de mano

Estaba yo un jueves 12 de febrero limpiando papeles cuando alguien berreó:

-¡Báaaaaaaaaaarbaraaaaaaaaaaaaaa, traeme el jamón de la neveeeeeraaaaaaaaaaa!

Yo, en pleno delirio de limpieza y no del mejor humor del mundo, respondí muy finamente:

-¿¡No puede esperarrrrrrr!? ¡Estoy liada!

-¡¡NOOOOO!!

Voy a la nevera, abro... y veo encima del jamón un paquetito pequeño, de joyería, con papel de regalo que pone: 'Say I do?'

Y dije 'I do'. Por lo que cuenta el único testigo (no demasiado de fiar, al fin y al cabo me temo que él también estaba conmocionado), blanca como el papel y con cara de alucinada. Jamón en una mano, y caja del anillo en la otra. Cubierta de polvo de pies a cabeza. Y el tipo en cuestión delante mío puso la rodilla en el suelo (toda una hazaña dado que sus rodillas no son la parte más fuerte de su anatomía), en chandal y manchado tras todo un día lidiando con críos...

Romántico. ¿Cómo podía negarme? ;P

martes, marzo 17, 2009

El guepardín

Hombre guepardo

Estábamos viendo por televisión un documental de esos tipo CSI, pero con bichos, y (cómo no) me enamoré del felino. En este caso, un guepardo, una criaturita de lo más elegante al que intentaban colgar el muerto (una gacelita muy mona). La verdad es que ando semi-enganchada a estos documentales, aunque no sé qué título tienen, sólo que los dan los domingos. Al ver al guepardo paseando con sus manchas y su lengua fuera, en un primer plano que dejaba ver las curiosas marcas que van de sus ojos a su boca, me pregunté... ¿cómo quedaría eso en un ser humano?

Al final no quedó humano, sino que parece un hombre-guepardo cualquiera. La idea original no era esa, pero a medida que el dibujo evolucionaba fue quedando así. No sé, estoy contenta pese a que no se parece en nada a mi idea original.

Ah, no es ningún personaje de roleo ni nada por el estilo (por una vez), sólo una idea fruto de la televisión. Y es que de vez en cuando no está tan mal verla. De veras.

miércoles, febrero 25, 2009

Durmiendo en el sofá (noches de blanco sartén)

Nunca creí que me mandarían a dormir al sofá. De veras, soy buena chica. Mi cama es amplia y acojedora, y encima la pago de mi bolsillo, así que aún en el caso de que me echaran, podría alegar mi derecho legítimo a mantenerme en mi territorio. O eso creía yo.

Todo empezó, como tantas otras cosas, de forma aparentemente inocua: al único superviviente de la fauna casera se le había hecho una pupa. El niño, agarrándolo con cuidado y trapo -puesto que el varano no destaca por su espíritu ecuánime, ni siquiera en su mejor momento, y tiene unos dientes que dan miedo-, fue a bañarlo.

Aquí va una pequeña anotación: habitualmente me ocupo yo de limpiar el baño, pero los últimos dos fines de semana me ha sido imposible por compromisos varios. Básicamente no hemos parado en casa, cosa que ha dado lugar a que en la bañera se generara una población de algas que haría que cualquier empleado de sanidad se rasgara las vestiduras por el desespero. Aclarado esto, decir que el niño limpió la herida del lagarto, que estaba algo infectada -siendo suaves-, en la bañera, mi bañera, léase la del cuarto de baño que tiene mi habitación, no en el común.

-¡Gatooo, meto al varano en la bañera, luego no te bañes hasta que lo limpie!

-¡Vale! -respondí yo, que estaba sentada en el susodicho sofá, no recuerdo si estudiando, bajando cosas muleramente o mirando al techo filosofando sobre la vida y milagros de la mota de polvo común. Poco duró la tranquilidad propia del limbo al que el agotamiento de trabajo, estudios y hogar me tiene sometida: Los aromas que empezaron a brotar del baño poco tenían que ver con campos en flor por la primavera, suponemos que por la mezcla de carne semiputrefacta de lagarto, algas de cortina de baño y pelos en el desagüe; en consecuencia, al nene se le ocurrió higienizar a lo bruto, con medio pote de lejía.

Jesús, María y José. No sé qué reacción química se produjo en aquel momento, pero el caso es que se generó Napalm, lo juro. No había quien entrara, ya no en el baño, sino en mi cuarto que es contiguo. Tuve que recuperar cepillo de dientes, del pelo y ropa para el día siguiente a lo comando, tapándome la cara, sin respirar y a todo correr. La ropa quedó repartida por el comedor a la espera de vestirse rápidamente el día siguiente, la mesa se convirtió en tocador para gafas y demás parafernalia, y yo acampé por allí. Lo gracioso del tema es que las persianas dieron su último suspiro hará una semana (llevamos desde que entramos en el piso pidiendo al propietario que las arregle, pero no nos hacen caso) y la iluminación exterior no permite precisamente acomodarse en el sueño de los justos. Para colmo, la puerta al balcón no cierra bien del todo, así que se nos cuela un revigorizante aire fresco de mar muy de agradecer...

En fin... por suerte el sofá es cómodo. Y quien no se consuela, está desconsolado.

P.D.: Quiero mi cama.

jueves, enero 08, 2009

Es mentira (momento Emo)

No sé cómo me convencieron para ir al dentista. Yo no quería. Todo el mundo me dijo que no dolería y me quitarían las manchas de los incisivos. Todo falso: sigo siendo un leopardo. Y ni siquiera me pusieron anestesia.

Mi sarro
me lo limpiaron
anoooche en el dentiiista.
¿Dónde estará mi sarro?
Dónde quiera que esté, ¡mi sarro es mío!


P.D.: Es mentira que las limpiezas bucales no duelan. Ay.