martes, enero 09, 2007

DROGAS BLANDAS

De nuevo las delicias del invierno atacan, en forma de catarro con fiebre de esa que te hace alucinar (y no, no estoy exagerando: deberíais haber oído el concierto con teclado de sonidos de gato en celo que escuché). Pasada esa fase, hemos llegado a mi favorita: la época del moco.

Y ha llegado en todo su esplendor, con gastos de papel que obligan a ir con un rollo de papel en el bolso, cosa que te da aire de Maruja desconfiada con incontinencia. Conozco pocas cosas menos sexys en esta vida que ir a un restaurante y tener que sacar el papel para el trasero mientras comes sabroso pulpo. Hace que parezca que reniegues de las honradas servilletas de hilo, tan tradicionales como el techo de madera de los buenos asadores rústicos.

La congestión ha sido para llorar, así que con toda clase de fluídos pendiendo de distintas zonas de mi rostro, me he dirigido a la farmacia, a que me diesen algún inalador, pastilla o jarabe. Y es que lo que no te mata no hace más que retrasar lo inevitable.

Salí con mis pastillitas (rojas, pregúntenle el significado a Neo que yo ya no me acuerdo) y me senté a leer las instrucciones y contraindicaciones. Yo tiendo francamente a la hipocondria, pero esto ya fue demasiado. Me sentía como el protagonista de "Tres Hombres en una Barca (por no mencionar al perro)", que llega a creer que tiene todas las enfermedades (salvo dos) existentes. Ahí te describían posibles efectos adversos que iban desde dolores de cabeza hasta nerviosismo (¿crisis de estrés?), insomnio, somnolencia, dolor de cabeza, irritación de los ojos (como si no lo tuviese ya de serie), mareos, nauseas... Vamos, que como poco debían llevar cianuro en pequeñas dosis. Por no comentar que no podían tomarlo ni embarazadas, ni asmáticos, ni ancianos, ni niños, ni...

¿Hace falta seguir?

Me he servido un vaso de leche de soja (alergia a la lactosa, espero que no esté contraindicado también para eso), he cerrado los ojos, he encomendado mi alma y me he tragado la pastilla de marras.

Así que si no vuelvo a bloggear, ya sabéis: No toméis pastillas para la congestión. ¡Son malas!

6 comentarios:

Jhohan Dealer dijo...

Si los medicamentos te dan miedo puedes probar uno de tantos remedios caseros de sencilla ejecución.

Coje un sombrero y ponlo a los pies de la cama.

Prepara un vaso y una botella de coñac y arropate.

Sirvete vasos de coñac hasta que haya dos sombreros...

Es recomendable hacerlo la noche anterior a un dia festivo y no tenerle miedo a la cirrosis... pero en fin, no hay contraindicaciones en la botella.

Cuidate si no tienes quien te cuide y mime... que empezamos pronto con la historia y no quiero que un pequeño problema de salud estropee tu percepción, ;D

Anónimo dijo...

mejorate.
recuerda, siempre puedes transferirle la enfermedad a un pollo. Y no me refiero a la gripe aviar.

Anónimo dijo...

Francamente me he desilusiando. Al leer lo de drogas blandas ,y conocedor de tu estado de salud,pense que ibas a experimentar a ahogar el resfrio con dosis masivas de tetrahidrocannabis (porros usease). Bueno, me alegra mas que vayas por la via tradicional aunque menos imaginativa XD.
Cuidate musho, ahora en serio!

by Varnae

L Gato dijo...

Todavía no me he muerto, aunque arrastro un sueño continuo que es la boooomba xD

Fourthman dijo...

Ve en paz hija de Gondor. A la farmacia. A por paracetamol, ¿eh?.

El bueno de Tolkien estaría contento si supiera que parte de la tala de árboles de hoy en día va dirigida a los kleenex y al papel higiénico.

Si hubiera escrito la última marcha de los ents en éstos tiempos hubiera sido... ¿simbólica?.
Ents contra los abanderados de la Orca Cola que utilizan su madera para soplamocos y papel para el trasero.
Para estar indignado, francamente.

Nada, nada, recupérate pronto y que sea leve la cosa.

Nuno dijo...

Hola Gato, que tal?
pienso que te va gustar esso.

http://www.website.ws/netgest/spanish/show

Saludos…