domingo, agosto 07, 2011

El truco final -the Prestige-

Aunque pueda parecer lo contrario, en este caso los traductores españoles no se fumaron nada a la hora de crear el título: the Prestige es el acto final de un truco de magia, jerga de ilusionistas. Traducirlo como "el final del truco" desde luego resultaba poco efectista, así que la alternativa no les quedó tan mal, no.

Una película sobre la magia, la ciencia, la magia de la ciencia y los monstruos. No me malinterpretéis... no los monstruos de la Hammer (parece que le tenga manía a la Hammer... no es así, pero todos me entendéis cuando me refiero a ellos así, ¿verdad?), no al monstruo maquillado y con postizos... sino al monstruo de la envidia, al monstruo de la obsesión, al monstruo del perfeccionismo. Al monstruo humano, a fin de cuentas, y al que puede usar pelucas, maquillaje y postizos, pero no por ello deja de ser la misma persona que es sin todo ello.

Hoy día tenemos el paladar tan quemado para el horror y el miedo que es difícil que una película nos afecte. Y sin embargo, el Truco Final consigue calarte profundamente, no por los pequeños milagros científicos (o no) que la pueblan, sino por el profundo abismo que muestra en la naturaleza humana. Dos personas obsesionadas con una rivalidad, dos ilusionistas profesionales que quieren ser los mejores, dos personas que abandonan amores, familias, ética, para subirse a la chepa de su rival. Gente que muere por esas obsesiones, y sin embargo ninguno de los dos abandona la carrera.

Me ha encantado esta película por diversos motivos: su deliberada ambigüedad (no voy a comentar nada al respecto, porque os destrozaría el guión), su cuidada trama que no es para nada tramposa (te dan pistas sobre todo lo que ocurre, otra cosa es que tú quieras o no verlo), sus personajes enormes, y... los actorazos. ¡Qué actorazos! Un reparto de lujo para una historia bien montada, con efectos especiales adecuados, y con un final tremendo.

Con guión y dirección de un ágil e inteligente Christopher Nolan, no es una película para románticos. Algunos le reprochan precisamente su falta de sentimentalismo, tachándola de "sin corazón", pero no creo que sea así. Hay amores, hay romance, pero el problema es que las obsesiones rebasan con mucho el amor. A quien quiere buscar en el amor la redención final de los pecados y flaquezas humanas, no le va a gustar esta película; a quien entiende que el monstruo más grande esté en la propia mente humana y que en ocasiones el amor no es suficiente para nadie, le puede gustar.

Para acabar de rematar, tiene un reparto de lujo: Michael Caine, Hugh Jackman, Christian Bale y David Bowie en un papel breve, pero impactante, como Tesla, el único "mago" real de toda la historia.

Un guión inteligente e intrincado, con una visión bastante negativa pero demasiado ajustada de ciertas formas de ser. Tal vez no convenza por su frialdad, pero es lo que más me encandiló a mí: la monstruosidad de la ambición mostrada sin ambajes, sin coloreados idealistas, contrastada con la fragilidad de los pocos personajes realmente sensibles representados por Michael Caine, la niña que hace de hija de Christian Bale, y los tres personajes femeninos que sí, son personas y no meros arquetipos para justificar la historia de odios y rivalidades de Jackman y Bale. Incluso Scarlett Johansson me gustó, y eso es todo un mérito. No me suele gustar esa actriz por su manía de posar con la boca perpetuamente abierta (cara de muñeca hinchable, que le llamo yo), pero hay que decir que cuando la buena de Scarlett se pone, se pone. El calentar braguetas masculinas es aparte. A mí me parece fea salvo por su estupendo trasero, pero ya sé que el público no comparte mi opinión, así que...

En fin. Que me ha gustado mucho. Actores de lujo, guión inteligente y sin concesiones, niños que no se hacen insoportables ni ñoños, Tesla, ilusionistas y... presten atención.

¡Abracadabra!

5 comentarios:

imaginauta dijo...

Mi teoría sobre esta películas es que ambos personajes representan cada uno un truco. El de Bale es exponente del truco que supone vivir interpretando. Igual que el chino que simula ser viejo, el simula ser una sola persona. Jackman en cambio hace el truco del sacrificio. Igual que sacrificas la paloma para hacer creer que ha desaparecido, primero sacrifica su "prestigio" y luego sacrifica su vida una y otra vez.

L Gato dijo...

Toma spoiler :P Espero que no lo lea nadie que no ha visto la peli!

Pero sí, es una forma de verlo. Aunque yo creo que lo de Bale es más complejo que eso, se llegan a ver dos personalidades bien definidas en ambos: uno es la persona que quiere una familia normal, y al que la magia le sirve para mantenerla, el otro el realmente ambicioso cuyo primer amor es el escenario. ¿La prueba? Que uno no tiene problema en confesar a su esposa el truco de la bala, mientras que el otro no creo que suelte nunca prenda de nada, y es quien acaba como acaba...

Vamos, que aunque tenía un fondo humano decente (como demuestra intentando salvar a Jackman, pese a toda la mala sangre que tenían ya), estaba muy al fondo a la derecha, como el lavabo.

En cambio Jackman creo que se sacrifica a sí mismo ya en el momento en que su ayudante le dice lo de "si es por tu esposa..." y él suelta lo que suelta. A mí esa escena me parece más aterradora que todo lo demás junto, la verdad, porque ves que alguien que era bastante decente se consume primero por venganza, y luego por pura y simple ambición. Y creo que el sacrificio ya estaba hecho desde el momento en que pierde a su mujer. Ahí pierde por completo su humanidad al ser incapaz de aceptar ciertas cosas...

Pero vamos, análisis puede haber mil, y desde luego el tuyo no se me había ocurrido! ^_^

imaginauta dijo...

Tras leerte recomiendo ver en paralelo con este film "Los Duelistas" de Ridley Scott que es una buena forma de ver que cojones pasa cuando se te ha olvidado ya el porque cojones estabas discutiendo. Brindemos por el como y que le den por culo al por que

L Gato dijo...

XDDDDDD

Bueno, un día de estos tendré que salirme de mi tónica de estos días y verme de una puñetera vez Slumdog Millionaire, supongo... Por variar, digo yo!

sofia martínez dijo...

¡Es una película que vale mucho la pena! “El Truco Final” nos oferta una serie de actividades de extrema competición profesional con ánimo de venganza familiar y tono de misterio, por cierto me recuerda a ““El Hipnotizador”, la nueva serie de HBO, tiene temática similar. En fin, la película tiene una historia entretenida en primera instancia, con diálogos rimbombantes y conjeturas rebuscadas nuestro director ejecuta una obra en fragmentos estilo puzzle pero sin llegar a los extremos, con una cuidadosa fotografía, escenarios planeados con la delicadeza de un gran artífice, maquillaje certero y fidedigno, es obvio que toda la producción se esfuerza por sacar la obra a flote sin el desventajoso desinterés del arrebato, sino con la intención de delicadeza, suspense y tensión, para los amantes de la taquicardia cuya percepción inspecciona hasta al más mínimo detalle, el cual será crucial en la película. Las virtudes de la cinta son evidentes, el guión es una obra escapista/ilusionista con el simple propósito de engañar al espectador y hacerlo sentir diversas emociones; la dirección de actores es exquisita.